Es el día

Estándar

Hace un rato me tocaron el timbre.

“Quién?” Pregunto yo, pero nunca nadie escucha.

Así que abro la puerta, y hay un hombre con hijos y sin trabajo que me ofrece cortar el pasto y barrer la vereda a voluntad.

Oh! alguien escuchó mis deseos! (de que la vereda se arreglara mágicamente).

De acuerdo, le digo. Y él que va a no-sé-dónde y vuelve.

Unos minutos más tarde suena el timbre de vuelta. Esta vez ni pregunto y simplemente abro.

Y hay un hombre con hijos y sin esposa que me hace todo un preámbulo a la venta de cuchillas y tijeras. Que no tiene tanta suerte como el anterior, a pesar de que se mostró contento de que yo no estuviera asustada (?) ni lo hubiera echado sin escucharlo.

Qué onda hoy con los timbres-oferta? Nunca pasa!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s