Escapada de Nápoles: el volcán Solfatara y la Costa Amalfitana

Estándar

Me queda poco para terminar el repaso de mi viaje allá por setiembre. Ya conté de Nápoles, donde quedamos tres noches. Uno de esos días, sin embargo, escapamos de la caótica ciudad y nos fuimos para dos lados totalmente opuestos.

Mis tíos habían alquilado auto, lo que resultó no ser la mejor idea, ya que manejar es una tortura! Los autos, motos y peatones se tiran de cualquier manera y por cualquier lado. En la agencia de alquiler de autos había un cartelito escrito a mano que decía “debido a robos, no alquilamos Fiat 500″, y advertían de estacionar en lugares vigilados, a la vez que sugerían contratar un seguro. En el hotel, en cambio, nos dijeron que no valía la pena alquilar, que a Pompeya se llega en tren y es muy complicado estacionar. De hecho, después de este paseo devolvimos el auto un día antes y usamos el tren nomás.

Estuvimos un buen rato para salir de Nápoles hacia el Oeste, con el objetivo de llegar al volcán Solfatara, cerca de la ciudad de Pozzuoli.

Es un antiguo cráter volcánico del que salen fumarolas de azufre. Durante el imperio romano se consideraba el ingreso al infierno! En el Siglo XVIII fue parte del Grand Tour, el viaje europeo que hacía la juventud aristocrática y que es el antecesor del turismo moderno. El lugar fue usado como estación termal, por su agua y barro. La gente iba a respirar azufre e internarse en estufas con temperaturas muy elevadas (hasta 90 grados!) por unos minutos, lo que causaba una fuerte sudoración.

Hacía calor y había abundante olor a azufre (que me quedó en la nariz por bastante rato).

De ahí decidimos irnos a la Costa Amalfitana, totalmente para el otro lado: al Sureste de Nápoles (esta vez la rodeamos).

Antes de llegar paramos en una ciudad cuyo nombre desconocíamos, para llenar nuestros estómagos. El lugar se llamaba Nocera Inferiore, y donde comimos Garden Bar. Pedimos tres panini y dos refrescos, pero antes de eso nos trajeron un montón de masas saladas (no sabría definirlas, sé que había pizza, pero lo demás no sé qué era) y una botella grande de agua. En definitiva, nos regalaron más de lo que compramos! Sería porque éramos absolutamente los únicos en el lugar? De todas formas, quedamos contentos y prontos para seguir (con sus indicaciones).

El primer pueblo de la costa que tocamos fue Vietri sul Mare, famoso por sus cerámicas.

Desde arriba se veía preciosa la playa, pero una vez abajo, fue medio decepcionante. Entre las partes privadas, pertenecientes a hoteles, y la arena fulera… Me pasó con toda la costa: hermoso todo el entorno, pero no la playa, que es chica y  con arena negra.

Ahí empezamos a circular por la costa, en ruta serpenteante y angosta, que causó mucho estrés al chofer y regocijo a mí que iba mirando hacia abajo, al mar. Paramos en Minori, creo, a tomar un helado.

La última parada fue Amalfi. Había un montón de gente. La verdad que la primera vista muy linda, desde el muelle.

Luego nos adentramos a conocer un poco el pueblo: la iglesia y su larga calle de artesanías. En toda la zona hay plantaciones de limones, y hay tiendas que ofrecen todo tipo de productos hechos con limón. Además parece ser que Amalfi es famosa por su papel artesanal, y de eso también hay venta.

Con Amalfi terminamos nuestra salida del día. En definitiva, un lindo paseo, que no sé si hubiéramos podido hacer sin auto (al menos no tan cómodamente!).

Anuncios

»

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s